Pilar Salán Blanco


Pilar Salán Blanco

Lista

Podemos en Movimiento (Equipo de Miguel Urbán y Teresa Rodríguez)

Biografía

Administrativa de “profesión” pero familia monomarental y trabajadora precaria desde lo que parece ya un siglo. Mi experiencia en una amplia gama de sectores laborales y diferentes realidades me ha hecho activista laboral, que no sindical, feminista y sobre todo en educación…y el apoyo solidario a las que han ido surgiendo por el camino como la crisis de los refugiados o la sanidad. Me perdí el 15M español, fui una de tantas emigrantes en busca de una salida, cuando aquí ya no me ofrecía nada, ni el sector privado ni el público, ni un empleo...ni una ayuda…Pero justo regresé cuando Podemos empezaba a formarse y encontré en sus círculos y en sus asambleas un lugar real donde poder materializar definitivamente otro estado español muy diferente. Desde hace dos años activista en la PACD -Plataforma de la Auditoría Ciudadana de la Deuda- e impulsora junto a otros compañeras y compañeros del Observatorio Ciudadano de la Deuda de Valladolid donde hemos empezado a auditar nuestro ayuntamiento.


Motivación

Mis motivaciones principales para dar un paso al frente son en primer lugar la necesidad de ocupar puestos de decisión para que las luchas en las calles se vean respaldadas de verdad en los órganos ejecutivos, y la segunda y más importante es la necesidad de defender esas políticas y acciones que pueden producir una ruptura y un cambio real. No sirve restructurar la deuda, debemos impagar la ilegal e ilegítima, no queremos firmar un pacto educativo lleno de frases huecas y ambiguas, tenemos que trabajar por un feminismo para todas, desde abajo y no quedarnos solo en la superficialidad, necesitamos descentralizar el partido para que de verdad se convierta en esa herramienta que todos y todas creímos vislumbrar, necesitamos ser “valientes” ante una iglesia que está al margen de todas las leyes, porque a veces ni siquiera es necesario legislar de nuevo, solo necesitamos hacer que se cumpla lo ya existente. Desobedecer ya no es una opción es una obligación.